ObjetivoConocer la prevalencia de las principales conductas de riesgo para la transmisión del VIH (compartir jeringas y no usar preservativos) y los factores asociados a estas conductas entre los usuarios de drogas por vía parenteral -inyectores- captados por un programa de intercambio de jeringas (PIJ) en Madrid.
MétodosEstudio transversal. Toda la información se obtuvo en 1993 mediante entrevista estructurada a 441 usuarios que se habían inyectado el último mes y habían acudido al PIJ en cinco ocasiones como máximo. El período de referencia para las conductas de consumo y de riesgo fue el mes previo a la entrevista. Para el análisis estadístico se usaron métodos bivariados y técnicas de regresión logística.
ResultadosUn 29,2% compartió jeringas (un 18% dio y un 21,7% recibió jeringas usadas) y de los que tuvieron relaciones sexuales (49,4%) un 42,2% usó preservativo siempre. Un 85,9% se había hecho la prueba para detectar anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia humana (test anti-VIH) y, de los que conocían el resultado, un 48,6% era positivo. En el análisis multivariado recibir jeringas se asoció con dar jeringas (-Odds Ratio -OR-=6,1; intervalo de confianza al 95% -IC-=3,0-12,5), ser VIH positivo (OR=4,1; IC=1,8-9,1), desconocer su serología anti-VIH (OR=4,2; IC=1,7-10,2) y llevar 5-9 años inyectándose (OR=2,9; IC=1,1 -7,9). Dar jeringas se asoció con usar la mezcla heroína más cocaína (OR=2,7; IC=1,1-6,4) y desconocer su serología anti-VIH (OR=2,5; 1C=1,1-6,0). En el conjunto de la muestra, no usar preservativo siempre se asoció con usar cocaína (OR=1,7; IC=1,1 -2,9) o crack (OR=3,0; IC=1,5-5,9) y, entre los que tuvieron relaciones sexuales, con haber estado en la cárcel (OR=2,9; IC=1,3-6,4), inyectarse 2-4 veces/día (OR=2,4; IC=1,0-5,8), tener relaciones sexuales con inyectores (OR=2,6; IC=1,2-5,9) y tener más de una pareja sexual (OR=0,4; IC=0,2-0,9).
ConclusionesLa prevalencia de infección por VIH y de conductas de riesgo para la transmisión de este virus continúa siendo elevada entre los inyectores de Madrid. La cultura de compartir jeringas se mantiene sobre todo entre los VIH positivos (que reciben jeringas usadas en alta proporción) y entre los que desconocen su serología anti-VIH. Por otra parte, el uso de preservativos es menos frecuente entre los que tienen relaciones sexuales con otros inyectores o con una única pareja.