Información de la revista
Vol. 15. Núm. S2.
XIX REUNIÓN CIENTÍFICA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE EPIDEMIOLOGIA
Páginas 34-35 (Octubre 2001)
Respuestas rápidas
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 15. Núm. S2.
XIX REUNIÓN CIENTÍFICA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE EPIDEMIOLOGIA
Páginas 34-35 (Octubre 2001)
Acceso a texto completo
Comunicaciones orales: Género y Salud: más allá de la paradoja de la mayor esperanza de vida de las mujeres
Visitas
...
Este artículo ha recibido
No disponible
Visitas
(Actualización diaria de datos)
Información del artículo
Texto completo

Miércoles, 17 de octubre

11:30 horas. Sala 1

Moderadora:

Isabel Ruiz Pérez


9 EXPERIENCIA DE INVESTIGACIÓN ACCIÓN CON MUJERES PARA PROMOVER SU SALUD

E. Ramos García, M.J. Torralba Madrid, F. Pina Roche, E. Martínez Roche y A. Sánchez Moreno

Dep. Ciencias Sociosanitarias. Universidad de Murcia. Murcia.

Introducción: Experiencia formativa y de promoción de salud con mujeres mediante la cual tanto en la fijación de objetivos, como en la formulación de hipótesis y el diseño y la realización de la investigación participan los sujetos de la misma, es decir las mujeres junto con los profesionales. Se plantea que las mujeres mejoren los mecanismos de participación encaminados a promover su salud expresando sus opiniones acerca de su estado de salud o enfermedad y haciendo resaltar los cambios que consideran necesarios para la construcción de un ambiente saludable en el cual las mujeres sean protagonistas de los mismos.

Objetivos:1) utilizar la investigación participativa para conseguir el apoderamiento de mujeres en materia de salud; 2) dotar al estudiantado universitario de ciencias de la salud con habilidades y actitudes de trabajo en equipo multidisciplinar y comunitario, con una nueva metodología participativa; 3) evaluar la utilidad de la actividad para todos los participantes, colectivos de mujeres, estudiantado, profesionales de Atención Primaria de Salud y docentes de Ciencias de la Salud.

Material y método: La metodología empleada es la de la investigación- acción- participación. Con tres componentes: 1º mujeres organizadas en Centros de la Mujer del municipio de Murcia y captadas voluntariamente durante los cursos escolares de 1996-2000. 2º monitores de las sesiones, reclutados del personal sanitario de los Centros de Salud y estudiantes de las tres carreras sanitarias. 3º asesores (profesores de la universidad). El trabajo se desarrolla en 5 fases. 1ª encuentro con las mujeres y encuesta para que expresen sus principales preocupaciones de salud 2ª análisis del sondeo y se alumbran los aspectos sanitarios que más les preocupan. 3ª se prepararán los materiales de la unidad didáctica. 4ª se desarrollarán como unidades didácticas esos problemas de salud con una metodología participativa de todas las mujeres. 5ª se evalúa la experiencia, tanto en los aspectos cuantitativos, de posible mejora de los conocimientos, como del proceso.

Resultados: Han participado: por el colectivo de mujeres, 524; por el de estudiantes, 154 (34 de medicina, 90 de enfermería y 9 de trabajo social); 20 por el colectivo de profesionales de Centros de Salud, y 9 por el grupo de profesores de la Universidad de Murcia.

Las unidades didácticas desarrolladas han sido: menopausia, alimentación, sexualidad, cáncer y lesiones osteoarticulares en el trabajo doméstico. Las sesiones, de dos horas de duración, en grupos de 10 a 15 mujeres, han sido participativas y con una repuesta satisfactoria por parte de las mujeres (un 90%) en cuanto al objetivo de apoderamiento en cuestiones de salud personal.

Conclusiones: Las mujeres consideraron su protagonismo como un camino prometedor para mejorar su salud personal. El estudiantado adquirió habilidades y actitudes para el trabajo en equipo multidisciplinar y con la comunidad con una nueva metodología participativa. La investigación proporciona resultados que la acreditan como experiencia innovadora y eficaz para la comunidad y los profesionales sanitarios y docentes.


10 MALOS TRATOS CONYUGALES A MUJERES EN EL ÁREA DE SEVILLA

C. Jiménez Casado

Introducción: La agresión entre los miembros de la pareja sé esta configurando en los últimos años como un importante problema de salud publica dada la diversidad de consecuencias físicas y psicológicas que conlleva y su creciente y mal conocida incidencia en población general. La importancia y consecuencias de los Malos Tratos Conyugales (MTC) es aún más manifiesta en lo que respecta a la salud mental de la mujer. de las mujeres

Objetivos: 1º. Estudiar la frecuencia de MTC en población general (no consultante) de mujeres de dos Zonas Básicas de Salud de Sevilla. 2º. Conocer la frecuencia de MTC entre las mujeres consultantes en los Servicios de Salud Mental de esas dos Zonas Básicas. 3º Estudiar el binomio violencia conyugal-psicopatología con objeto de dilucidar tipo de trastorno mental más frecuente entre las mujeres agredidas, reacción a la agresión, percepción de la figura del agresor, antecedentes familiares de MTC y otros factores de riesgo.

Método: Estudio transversal descriptivo realizado en 1995. La muestra de mujeres de PG se extrajo de los Centros de Enseñanza de Adultos (n = 120). Mediante muestreo aleatorio simple de entre las consultantes a los servicios de Salud Mental durante 6 meses, se seleccionaron 50 mujeres. La recogida de información se realizó por un único investigador mediante entrevistas personales y cuestionarios de autorespuesta entregados en mano. El diagnostico psiquiátrico se realizo mediante entrevista clínica por especialista siguiendo criterios DSM-IIIR. Para el análisis estadístico se utilizó el paquete de programas BMDP obteniéndose los %, medias y d.s.

Resultados: La frecuencia de MTC en la población general fue de un 8,33% (malos tratos físicos) y de un 21,66% (malos tratos psicológicos) sensiblemente inferior a la frecuencia de MTC en población consultante (42% para los malos tratos físicos y 52% para los psicológicos). La existencia de MTC es independiente de la educación o situación laboral de la pareja. El 87% coincidían en señalar al alcohol como uno de los factores generalmente presentes en los MTC al igual que el paro, los celos, la situación económica o hijos no deseados. Destaca que el 91% de las mujeres consultantes habían silenciado los MTC durante la entrevista médica ordinaria y solo reconocieron haberlos sufrido, cuando se abordo el tema directamente. Un 28% había sufrido abuso sexual en el matrimonio y los trastornos psicopatológicos que motivaban la consulta eran de tipo depresivo, somatoforme, trastorno por estrés postraumatico y trastorno de personalidad fundamentalmente.

Conclusiones: Este trabajo aporta información meramente descriptiva de un problema de extraordinaria importancia del que existen pocos datos en nuestro país. El estudio poblacional realizado en 1999 por el Instituto de la Mujer sobre 20.000 mujeres, ofrece una frecuencia de MTC del 14,2%. Los resultados del trabajo aquí presentado están en consonancia con estudios realizados en otros países donde la frecuencia de detección de maltrato conyugal en el medio clínico esta entre el 10-40%, siempre superior a la frecuencia recogida en estudios poblacionales. Para muchas mujeres maltratadas el contacto con los servicios sanitarios (Atención Primaria o Atención Especializada), supone una oportunidad para una intervención efectiva. Una intervención precoz y efectiva, es necesaria para reducir las consecuencias negativas para la salud de los MTC y disminuir la tolerancia social hacia la violencia no fatal hacia las mujeres.


11 BIENESTAR PSICOLOGICO, GENERO Y AMBIENTE PSICOSOCIAL EN EL PERSONAL HOSPITALARIO

V. Escribà-Agüir, J.M. Tenías Burillo y R. Más Pons

Escuela Valenciana de Estudios para la Salud (EVES), Medicina Preventiva-Hospital Lluís Alcanyís de Xátiva, Valencia. *Escuela Valenciana de Estudios para la Salud (EVES)

Objetivo: Analizar la relación entre el ambiente psicosocial del trabajo, género y bienestar psicológico del personal hospitalario.

Métodos: Se realizó una encuesta transversal en 313 trabajadores (respuesta del 77%) de dos hospitales de la Comunidad Valenciana. El bienestar psicológico se valoró con 4 dimensiones del cuestionario SF-36 (salud mental, vitalidad, limitaciones en el rol emocional y en la función social) y por la presencia de dificultad para dormir. Las 4 dimensiones del SF-36 fueron dicotomizadas eligiendo como punto de corte la mediana de las puntuaciones. Las variables explicativas fueron: a) características personales y relacionadas con el rol de género: género, edad, vida en pareja (calidad de las relaciones de pareja, reparto de tareas domésticas y del cuidado de los hijos), convivencia con mayores dependientes, y acontecimientos vitales; b)profesionales: tipo de contrato, categoría profesional, carga física (dinámica y estática), turnos de trabajo y ambiente psicosocial del trabajo valorado según el modelo demanda-control-apoyo de Karasek y Johnson. Se calcularon las Odds ratio ajustadas (ORa) y su intervalo de confianza del 95% (IC95%) mediante regresión logística.

Resultados: Las mujeres presentan peor salud mental y vitalidad (ORa mujer/hombre 2,54 IC95% 1,36 a 4,76, y 2,09 IC95% 1,03 a 4,23, respectivamente). Las personas de más edad tienen mejor salud mental (ORa ≥45/<45 años 0,54 IC95% 0,29 a 0,99). Las relaciones de pareja no satisfactorias influyen negativamente en la salud mental, la limitación del rol emocional y de la función social. La convivencia con mayores dependientes es factor protector para la limitación de la función social (ORa 0,46 IC95% 0,22-0,97). El antecedente de acontecimientos vitales se asocia de forma negativa con cada uno de los indicadores de bienestar psicológico estudiados. Le exposición a alta carga física dinámica y trabajo en turnos rotatorios, es factor protector de los trastornos de la salud mental y de las limitaciones del rol emocional (ORa 0,37 IC95% 0,20 a 0,70 y ORa 0,33 IC95% 0,17 a 0,67, respectivamente). Las altas demandas psicológicas del trabajo empeoran la salud mental (ORa 2,31 IC95% 1,33 a 4,02), la limitación del rol emocional (ORa 2,05 IC95% 1,01 a 4,16) y la dificultad de para dormir (ORa 1,81 IC95% 1,03 a 3,19). El bajo apoyo en el trabajo influye negativamente en la salud mental (ORa 1,69 IC95% 1,00 a 2,86), la vitalidad (ORa 2,41 IC95% 1,43 a 4,08), la limitación del rol emocional (ORa 1,90 IC95% 1,00 a 3,61) y de la función social (ORa 1,94 IC95% 1,16 a 3,28). El control sobre el propio trabajo no está asociado con ninguno de los indicadores de bienestar psicológico estudiados.

Conclusiones: Las mujeres, tras controlar con otras variables relacionadas con el rol de género, presentan peor salud mental y vitalidad. El ambiente psicosocial del trabajo (sobretodo la falta de apoyo en el trabajo) empeora el bienestar psicológico del personal hospitalario.

Trabajo financiado parcialmente con una ayuda de la Conselleria de Sanitat-Generalitat Valenciana (073/1998).


12 ESTADO DE SALUD DE LAS MUJERES: INTERACCIÓN ENTRE LA SITUACIÓN LABORAL, LA POSICIÓN SOCIOECONÓMICA Y LAS EXIGENCIAS FAMILIARES

L. Artazcoz, I. Rohlfs, C. Borrell e I. Cortès

Institut Municipal de Salut Pública de Barcelona; Centre d'Anàlisi i Programes Sanitaris. *Institut Municipal de Salut Pública de Barcelona.

Objetivos:1) Comprobar si existen diferencias en el estado de salud entre amas de casa y mujeres ocupadas y 2) determinar la relación entre las exigencias familiares y el estado de salud de las mujeres según situación laboral (ama de casa o mujer ocupada). Adicionalmente, para ambos objetivos se analizará si existe interacción con la posición socioeconómica.

Métodos: Los datos proceden de la Enquesta de Salut de Catalunya de 1994 (ESCA). La población de estudio fueron las 1.190 trabajadoras y 1.675 amas de casa, casadas o que vivían en pareja, con una edad comprendida entre 25 y 64 años. Las variables dependientes fueron el estado de salud percibido, la limitación crónica de la actividad habitual en los últimos 12 meses (LCA), el padecimiento de al menos un trastorno crónico y la salud mental medida con el cuestionario GHQ-12, todas ellas dicotómicas. Las exigencias familiares se midieron con tres variables: convivencia con menores de 15 años, con mayores de 65 años y número de personas en el hogar (2, 3, 4 y más de 4). El análisis se ajustó por la edad (continua) y fue separado según posición socioeconómica medida a través del nivel de estudios (bajo cuando era igual o inferior a EGB y alto cuando era superior). Se ajustaron modelos de regresión logística multivariada para el cálculo de odds ratios ajustadas (ORa) con sus correspondientes intervalos de confianza del 95% (IC95%), en primer lugar para comparar amas de casa y trabajadoras y después para identificar los factores determinantes del estado de salud en cada uno de estos grupos.

Resultados: Tras ajustar por la edad, en mujeres de baja posición socioeconómica, las ORa asociadas a las amas de casa fueron 1,23 (IC95% = 0 ,99-1,52) para el mal estado de salud percibido, 1,35 (IC95% = 1,02-1,78) para la LCA y 1,25 (IC95% = 1,00-1,55) para los trastornos crónicos. En mujeres de posición socioeconómica alta las correspondientes ORa fueron 1,72 (IC95% = 1,08-2,73) para el mal estado de salud percibido, 1,47 (IC95% = 0,91-2,39) para la LCA y 0,69 (IC95% = 0,50-0,97) para los trastornos crónicos. No se observaron diferencias en el estado de salud mental

En trabajadoras de bajo nivel de estudios, el número de personas en el hogar se asoció a mal estado de salud percibido, LCA y trastornos crónicos. En contra de lo esperado, en este grupo vivir con mayores de 65 años se asoció negativamente a estos tres indicadores de salud. En trabajadoras de alto nivel de estudios ningún indicador de estado de salud se asoció a las exigencias familiares.

En amas de casa el mal estado de salud mental se relacionó con las exigencias familiares. En las de bajo nivel de estudios la OR asociada a vivir en hogares de más de 4 personas fue 1,99 (IC95% = 1,29-3,06). En las de alto nivel de estudios, vivir con menores de 15 años o con mayores de 65 tuvo un efecto protector (Ora = 0,25; IC95% = 0,09-0,72 y Ora = 0,08; IC95% = 0,01-0,87 respectivamente).

Conclusión: Los trastornos de salud de naturaleza física son más frecuentes en amas de casa, excepto los crónicos que en mujeres de posición socioeconómica alta lo son menos. No hay diferencias según situación laboral en el estado de salud mental. Las exigencias familiares se asocian a trastornos de salud de naturaleza física en trabajadoras de bajo nivel de estudios, mientras lo hacen con trastornos de salud mental en amas de casa aunque en diferente sentido según la posición socioeconómica.


13 DESIGUALDADES EN SALUD MENTAL: PREVALENCIA DIFERENCIAL POR GÉNERO EN LOS TRASTORNOS MENTALES DE LA POBLACIÓN ANDALUZA

I. Gornemann, I. Ruiz Pérez y J.C. March

Fundación Hospital Carlos Haya (Málaga), Escuela Andaluza de Salud Pública (Granada). *Hospital Carlos Haya, Málaga.

Antecedentes: Existe evidencia en la literatura de las diferencias en la presencia de problemas de salud psíquica según género, tanto en el estudio de personas hospitalizadas, como consultoras de servicios especializados o en estudios poblacionales. Las mujeres presentan una prevalencia superior de trastornos mentales que los hombres. Entre las variables que se manejan para explicar estas diferencias, se encuentran factores psicosociales como la "integración social" o "roles de genero".

Objetivo: Estudiar las diferencias según género en la prevalencia de trastornos mentales en la población andaluza mayor de 18 años y los determinantes de la misma.

Metodología: Estudio transversal en dos fases. 1ª fase de "screening" o cribado a una muestra representativa de la población andaluza mayor de 18 años (n=1600) mediante el GHQ-12. La muestra se extrajo mediante un muestreo de conglomerados polietápico con estratificación de las unidades (secciones censales). 2ª fase diagnóstica (DSM-III-R y/o ICD-10 utilizando el CIDI) (n=321) para los sujetos considerados "caso" en la 1ª fase y donde la muestra se selecciono mediante el procedimiento de rutas aleatorias. La recogida de datos se llevo a cabo en el domicilio del entrevistado mediante encuestadores específicamente entrenados y con supervisión continua. Se considero como variable dependiente caso/no caso y como variables independientes variables sociodemograficas, ocio y tiempo libre, estructura familiar, apoyo social, etc. Para el análisis de los datos se utilizaron los estadísticos descriptivos habituales. Se utilizó el test de chi cuadrado para comparar datos categóricos y anova de un factor para variables continuas. Para determinar la magnitud de la asociación entre las diferentes variables predictoras y la variable resultado se utilizo la OR (IC 95%). El control conjunto de las variables de confusión se realizó mediante un análisis de regresión logística.

Resultados: Solo el 18% de las mujeres trabajan fuera del hogar frente a un 44% de los hombres. El 45% de las mujeres tienen un familiar a su cuidado, tienen niveles de apoyo social más bajo y peor salud percibida. Las mujeres presentan mas del doble de trastornos depresivos que los hombres y más del triple de trastornos de ansiedad. Por el contrario, los hombres presentan una prevalencia del 22,1% (IC 19,2-25) de problemas derivados del consumo de alcohol y solo un 2,9% (IC 1,8-4,1) las mujeres. No se evidenciaron diferencias en la prevalencia global de trastorno mental a lo largo de la vida. En hombres 45% (IC:41,5-48,5) y 49,6% (IC:46,2-53) en mujeres. Estas diferencias desaparecen cuando se controla por los restantes factores de riesgo. Restringiendo el análisis a mujeres, el nivel de instrucción más bajo, menor nivel de ingresos, familiar a su cargo, ausencia de apoyo social y enfermedad crónica, se asocian de forma independiente al hecho de ser un "caso" psiquiátrico

Conclusiones: El hecho de que las diferencias por genero desaparezcan cuando se controla por otras variables, da consistencia a la teoría psicosocial y cultural como determinantes del bienestar emocional. Estos resultados indican la necesidad de desarrollar programas de intervención específicos por género, incrementar la investigación de los factores de riesgo asociados a la presencia y evolución de los trastornos mentales en la población y potenciar la capacidad de la sociedad en general para reducir las consecuencias negativas en el ámbito individual, familiar y social derivadas de estos trastornos.

Idiomas
Gaceta Sanitaria

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?