ObjetivosDescribir el grado de apoyo social en una muestra de la población no institucionalizada de más de 60 años de Barcelona, y analizar las relaciones entre el apoyo social y la salud percibida.
MétodosSe analizan los datos de la Encuesta de Salud de Barcelona de 1992. Junto a las variables sociodemográficas y el estado de salud percibido, se analizan diversas medidas de apoyo social, basadas principalmente en la existencia y número de personas disponibles en el entorno en caso de necesidad para apoyo instrumental y emocional, y en la necesidad percibida de ayuda para el cuidado personal y las necesidades cotidianas.
ResultadosEn el período de estudio se entrevistaron en el domicilio del encuestado 1.156 personas de edad igual o superior a 60 años. Un 20% de los encuestados (28,9% entre las mujeres) declararon vivir solos, mientras que un 28,2% (41,7% entre las mujeres) eran viudos. El 43% de las personas declaraban disponer de un apoyo social extenso, y un 51% manifestaban disponer de un apoyo emocional suficiente en el entorno inmediato. Los hombres con menor apoyo emocional presentaron una peor percepción del estado de salud (OR= 2,7, IC 95%=1,3-5,5). Entre las mujeres, únicamente la necesidad de ayuda para las tareas de la vida cotidiana se asoció a un peor estado de salud percibido (OR=6,3, IC 95%=3,2-12,4)
ConclusionesA pesar de que las mujeres de más de 60 años viven solas en una proporción muy superior, la disponibilidad de apoyo instrumental o emocional no se asocia a la salud percibida. En los hombres de ese grupo de edad únicamente la falta de apoyo emocional se asocia a un peor estado de salud percibido.