756 - DESIGUALDADES DE GÉNERO EN LA MEDICALIZACIÓN DE LA SALUD MENTAL EN ADOLESCENTES: DIFERENCIAS SEGÚN EL NIVEL SOCIOECONÓMICO Y EL PAPEL DEL SEXO DEL FACULTATIVO
Grupo de Invesigación OPIK (UPV/EHU); Osakidetza (Servicio Vasco de Salud).
Antecedentes/Objetivos: La evidencia muestra que las mujeres, incluidas las adolescentes, presentan un mayor consumo de psicofármacos, diferencias que no se explican únicamente por una peor salud mental ni por la presencia de un diagnóstico, lo que sugiere procesos de medicalización diferencial. Estas desigualdades de género varían a lo largo del gradiente socioeconómico. Además, algunos estudios han apuntado que el sexo del profesional podría influir en esta prescripción diferencial de género, aunque la evidencia no es concluyente. El objetivo de este estudio es analizar la medicalización de la salud mental en adolescentes de Euskadi, examinar la variación según el nivel socioeconómico y el papel del sexo del prescriptor en las desigualdades de género en el consumo de psicofármacos.
Métodos: Se analizaron las dispensaciones de ansiolíticos, hipnosedantes y antidepresivos en la población adolescente de 14 a 18 años en Euskadi, a partir de los registros clínicos de Osakidetza (n = 116.395). Se estimaron las prevalencias del consumo en chicos y chicas, desagregadas por nivel de privación socioeconómica (índice MEDEA) y por sexo del profesional del cupo de Atención Primaria. Se ajustaron modelos de regresión logística para analizar la asociación entre el sexo del paciente y el consumo de psicofármacos, ajustando por edad y por diagnóstico de ansiedad y depresión. Posteriormente, se estimaron modelos con términos de interacción para evaluar el efecto modulador del sexo del profesional. Los análisis se replicaron desagregando la muestra según el nivel de privación.
Resultados: Las chicas presentaron mayores probabilidades de consumo de psicofármacos que los chicos (OR = 2,03 [1,89-2,17]), que se mantuvo tras ajustar por diagnóstico (OR = 1,46 [1,36-1,57]). Al estratificar por nivel de privación, las odds ajustadas por diagnostico se mantuvieron por encima de 1 en todos los estratos de manera significativa, con valores entre 1,34 (1,14-1,58) en el nivel 5 y 1,56 (1,33-1,83) en el nivel 3. El sexo del prescriptor no mostró un efecto modulador sobre la asociación entre sexo del paciente y consumo de psicofármacos en el modelo global, ni en los análisis estratificados por nivel de privación.
Conclusiones/Recomendaciones: Los resultados del estudio sugieren la existencia de procesos de medicalización diferencial del malestar en función del género, patrón que se mantiene en todos los niveles socioeconómicos, y que no se explica por el sexo del profesional prescriptor. Es necesario explorar otros mecanismos que pueden contribuir a la generación y perpetuación de las desigualdades de género en salud mental en la adolescencia, teniendo en cuenta otros ejes de desigualdad.
Financiación: Ministerio de Ciencia e Innovación (PID2022-136340OB-I00).










